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Música en la Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México.

Este articulo fue publicado por: Fausto el día : 7 del mes de diciembre del año 2018

Entre las bellas artes ha existido un vínculo, una camaradería, todas ellas, (teatro, danza, pintura, literatura, escultura, cine) coquetean entre sí para sacar lo mejor que anida en nuestras almas, así que siempre encontraremos expresiones artística en todo evento cultural.

Un espacio ideal para compartir dos de las artes más populares (literatura y música) es la Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México (FIL)

Y es que la FIL Zócalo se ha posicionado como un espacio de vinculación que favorece la formación de redes entre editores, la comunidad artística y cultural, así como organizaciones y colectivos de distintas latitudes.

Está dedicada a la exposición y venta de libros, además de que fomenta el diálogo, el encuentro entre distintas expresiones culturales y artísticas; todo ello alrededor del libro como capital cultural al que se le garantiza acceso.

 

Este equipo se dio una vuelta por la FIL para ver que sucedía con la participación de la música y la oferta resulto muy amplia, nos encontramos en programación a Carmelo Torres y su cumbia sabanera, Flor Amargo, Ganja, Silvana Estrada, Iraida Noriega, La Maquina insular, The Garfiuna Collective, etc.

Las actividades empezaron desde medio día y culminaban hasta el anochecer. En los diferentes foros (Elena Poniatowska, Enrique Verástegui, Humberto Batis, Juan Jose Arreola, Movimiento de 1968, Pita Amor, Sergio Pitol), nos encontramos con diferentes expresiones artísticas que iban desde performance, teatro, lectura de poesía y desde luego conciertos.

Nuestra primer parada fue en el foro Pita Amor,  allí nos encontramos con la presentación de las compilaciones del Taller de Creación Literaria “XXII al XXV “En el borde”, líneas y versos para incitar al vuelo”. Con Eduardo García Sánchez, Juanito Kintaro, Julio Villanueva, Óscar Hernández Carvallo, Mauricio R. Pacheco, Wilfredo Palomeque y Luis M. Reza.

En seguida nos desplazamos al Foro Movimiento del 68 para degustar del  concierto ofrecido con motivo del aniversario de la “Revista Generación” con la presentación primero de Fausto Arrellín, para después bailar con la propuesta de la jarocha Ali Gua Gua (Dj Guagüis)

En el caso de Fausto Arrellin, es uno de los máximos exponente del movimiento rupestre es un colectivo musical mexicano surgido a principios de la década de los años 80 del siglo pasado, en el cual un grupo de artistas que, a falta de recursos para formar bandas con instrumentos eléctricos, presentaron su propuesta sólo acompañados de su guitarra, un teclado o armónica y cuya riqueza estriba en sus letras, muchas veces complejas y más cercanas al folk.

Autodenominado “cancionebrio” Fausto Arrellín es un rockero incansable, amante de la música con sentido, rupestre por convicción, su voz y su lira son el estandarte de la lucha contra el sistema y el gobierno que amaga. Es una leyenda en la historia del rock mexicano, su aportación en la música de nuestro país tal vez para algunos es algo poco conocido o totalmente ignorado, pero es uno de los autores que se encuentran en la lista de las cien mejores canciones del rock mexicano.

Ali Gua Gua, es una mujer muy versátil con muchos años dentro de la música, oriunda de Veracruz, sumergida en varias colaboraciones y proyectos (Ultrasonicas, Intestino Grueso, Cumbia Queers, Afrodita, etc) dentro de la escena independiente. Es dj, productora, compositora y cantante.

Su propuesta musical va desde el punk, la cumbia, el hip hop, y la electrónica.

Detrás de su aspecto rudo y llena de tatuajes, se vislumbra una mujer tierna, que gusta del blues y que compone desde los 15 años de edad y su fin como artista es compartir, crear y protestar con causas justas y nobles, piensa que el baile es un arma de resistencia y de empoderamiento corporal.

Los intereses principales que le rodean según sus palabras son: “El anarquismo, el feminismo, el fútbol, la música y el arte”, que para ella políticamente hablando son lo mismo.

Fueron 10 días de intensa actividad cultural dentro de la Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México, que desde 2001 se ha vuelto una fiesta para lectores y melómanos, un lugar privilegiado para el diálogo, la reflexión y el disfrute, que tiene como gran beneficiario al lector.

 Por @FaustoAra72