Pangea Ultima el sendero a la muerte: mestizaje sonoro que une continentes.

Este articulo fue publicado por: Fausto el día : 23 del mes de abril del año 2021

Y tratándose de una multiculturalidad tan rica como es la música, Pangea Ultima, encontró su lugar en las distintas sonoridades. Así, José Díaz de León, su creador,  músico afincado en Alemania crea este ecléctico proyecto. Con ello, el artista recrea sonidos del mundo, como una especie de viaje, plasmado en un álbum denominado: Camino a Mictlán.

De padre mexicano y madre alemana, es como convivió y se enriqueció de ambos países, dos culturas lo unen, pero identificado con sus raíces. Dos continentes con una misma identidad, que lo resume al folclor. Es naciente de un mestizaje propio que ha forjado a lo largo de años como compositor.

El reciente álbum de Pangea Ultima fue gestado desde sus raíces, y en el que José Díaz de León retrata sus emociones y recuerdos de esos lugares visitados, compactadas en nueve canciones. Aquí también, el artista vuelca su sentimiento de ser mexicano, y a manera de homenaje crea este simbolismo, la cual es pintada con diversos instrumentos.

Este enriquecedor proyecto es desarrollado por Chrsitian Fehre (conga), Roman Fuchb (bajo eléctrico), Christine Corvisier  ( saxos , flauta , coros) , Antoine Duijkers ( tambores africanos) y José Díaz de León (guitarra y voz).

El nombre es retomado de Pangea, haciendo referencia al último continente que se formará en los próximos 250 millones de años.

Pangea Ultima se define como un conjunto en el que su base es el jazz, mezclado con grooves africanos, conceptos melódicos de la india y sonoridades australianas, contempla cinco continentes en un plano sonoro, para aterrizarlo como fusión contemporánea.

La reciente placa muestran la visión de la muerte en México, visto desde los ojos del mexico-germano.

En Polifoniared, conversamos con José Díaz de León, para dar detalles de este nuevo disco, que resalta el cariño por nuestro país.

Nacido en Alemania, pero trasladado muy joven a México, donde emprendió estudios de música tradicional y prehispánica, posteriormente regresó a Alemania, ahí formó sus primeras agrupaciones musicales y el desarrollo de su carrera como músico. Con la alineación anterior, juntó a Roman Fuchb (bajo), Christian Fehre (Percusión) y Daniel Manrique -Smith (flauta transversa), editaron su primer álbum Espacios Abiertos (2017), en la que sonaban ritmos africanos, cubanos o bongos jamaiquinos.

“Es super lindo poder combinar todas esas influencias porque no solamente forma parte de mi vida, sino que también de la vida de músicos que pertenecieron al proyecto, y que cada uno aportó con sus influencias, experiencias personales y que es super padre poder compartir”.

Su padre, docente de la UNAM, le inculcó el cariño por la música prehispánica y ha sido desde siempre un acompañamiento de vida. La música tradicional mexicana y la clásica fue su punto de partida, para años después dedicarse a este oficio.

Con formación en música tradicional, ha hecho un repaso de estilos musicales, desde el rock o  el blues, pero decidió inclinarse por el jazz. A su regreso de Alemania a los doce años estudió en el Conservatorio, a la par Literatura y Lingüística, lo que le valió de musa para crear, este proyecto. El misticismo, el concepto de la muerte y su folclor está arraigado en libros de José Revueltas, Carlos Castaneda, Octavio Paz y Juan Rulfo.

“En México todavía está presente esa magia de nuestros antepasados, eso es algo muy especial, por el cual le tengo un cariño enorme y que me sigue inspirando. Por eso, creo existe una fascinación tan grande por nuestro país y estar orgullosos de poder reunir tanta cultura”.

En este caso, el músico José Díaz de León, intenta encontrar sus raíces: “Claro, por un lado, lo que deseo es que este disco represente nuestra mexicanidad, quiero mostrar todo el ámbito cultural que tenemos, a base del mestizaje implícito que componen las canciones, a su vez a manera de reflexión. Ponernos a pensar qué estamos haciendo los individuos como sociedad, y si cómo lo dijo Octavio Paz, somos personajes que todo el tiempo se están reinventando, nos cuestionamos de dónde vinimos, ¿de los españoles?, o tenemos raíces africanas, es una constante. Estamos en nuestra búsqueda de nosotros mismos, eso da sentido a un sincretismo cultural, tenemos un montón de máscaras, somos personajes, está el mariachi, la banda, eso forma parte de un todo. Si partes en pedazos México, tendremos un rompecabezas con muchas cosas”.

Con este cariño y recuerdos se dio vida a este disco, muy mexicano, con pinceladas de lo tradicional, pero con elementos de lo contemporáneo. “Este disco, reúne todos los elementos para mezclar el mestizaje, muy campechano, y me di cuenta de que es válido incluir varios estilos”. Así, como recortes, se trazaron historias, de esos recorridos por Perú, India o África.

Camino a Mictlán, será un álbum que rompió estigmas, estilos, y que su base es crear un concepto de que la música es universal, aunque uno esté parado en medio del meridiano del planeta. “Lo importante de la música es que te da libertad  de crearte un concepto de las cosas, y es esplendido para unir en diferentes partes del mundo y tengan el mismo sentimiento”.

El álbum fue grabado en enero del año pasado, en marzo vino el confinamiento, eso los obligó a dejar guardadas las canciones. Se metieron a estudio, a darle forma con la masterización, la cual fue muy detallado. Aunado a ello, Pangea Ultima ya alista un par de conciertos virtuales el 28 de mayo, los otros se prevén que sean en julio, agosto y noviembre.

“Son canciones que tienen muchas emociones en mi vida, paisajes de esas vistas por el mundo. Es un disco muy relajado”.

Los temas que componen Camino a Mictlán son: “El Floridita”, “Yolo”, “Rickshawboy”, “último Día”, “Cempasúchil”, “El Calaco”, “El baile de la Catrina”, “Sierra Madre” y Mictlán”. Para recrear estas composiciones contó con 12 artistas invitados.

En proceso del disco José, regresó a suelo mexicano para grabar sonidos de guitarra en el estudio Cubbeta Records, en Coyoacán, al sur de la Ciudad.

Así, su hermano Sebastián Díaz de León, arquitecto, afincado en Berlín, fue el encargado de ilustrar la portada del álbum. La idea era fotografiar  lo tradicional con el sincretismo multicultural con folclorismo pintoresco.

El reciente disco ya está disponible en plataformas digitales desde el pasado 9 de abril, este es un homenaje dedicado a México, y son nueve temas, dedicados a los nueve niveles del inframundo azteca.

Por @diegovazquez001

ESCUCHA AQUÍ Camino a Mictlán: 
fotos cortesía